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Reflexiones y Aprendizajes sobre Turismo del Vino

El rol de la Reina de la Vendimia en relación al Enoturismo

Mi historia personal con Vendimia

Antes de arrancar con mi reflexión sobre la Reina de la Vendimia, me gustaría compartir mi historia personal con esta Fiesta. En los primeros años mi acercamiento a Vendimia se relacionaba a mis gustos musicales. Durante mi adolescencia rasgueaba y desentonaba una que otra zamba con guitarra criolla. En esos momentos, las repeticiones de Vendimia eran una buena excusa para escuchar a artistas con trayectoria, como así también a quienes revivían el folklore en los jóvenes, como fue “La Sole”. Años más tarde, después de vivir mi último año de secundaria en Estados Unidos, regresé al país y trabajé 5 años como voluntario en la organización  de intercambios culturales AFS. Una de las tareas tenía que ver con la recepción de estudiantes de distintos países que venían por un año a Mendoza a vivir nuestra cultura. Durante esos años, la fiesta desde “los cerros” eran una gran herramienta para mostrarles un pedacito de nuestra tradición. Años después me enamoré del mundo del teatro y empecé a disfrutar la Fiesta de la Vendimia desde lo artístico. Durante esos años, casi en forma simultánea, tuve mis primeros pasos en el mundo de la comunicación y viví la Vendimia desde la prensa, cubriendo el espectáculo para uno de mis medios (winesur.com).

Hoy me toca otra etapa de mi vida profesional, el Enoturismo, y nuevamente una fuerte conexión con Vendimia. Es indiscutible que la Vendimia y sus festejos dan un apoyo enorme a la comunicación del vino, la cultura y el turismo de Mendoza.

En diciembre de 2015 comencé con esta nueva etapa profesional, como coordinador del Departamento de Turismo en Bodegas de Argentina. Desde allí tengo como principales tareas el desarrollo y la promoción de los Caminos del Vino de Argentina. Una de las herramientas de promoción tiene que ver con asistir a Ferias de Vinos y Turismo en el país y en el exterior, y son estos los momentos en los que he tenido el agrado de compartir con la Reina y Virreina Nacional de la Vendimia, así como con algunas reinas departamentales. Entre armados de stand, atención al público, desarmes, cenas y viajes en colectivo, muchas charlas me llevaron a replantearme cuál es justamente el verdadero rol de Reina de la Vendimia en relación al Enoturismo.

¿Cuál es la importancia de la Reina de la Vendimia a la hora de promover la provincia?

En mis tiempos más cercanos al marketing conocí el concepto de “contar una buena historia”, así como lo tiene el vino, en el que el nuevo consumidor demanda una vivir una experiencia a través de una buena historia y ya no le interesa tanto conocer si está elaborado con barricas de roble francés o en viñedos de 100 años. He encontrado que lo mismo ocurre en el ámbito de la promoción del Turismo. Un destino ya no puede simplemente mostrar su oferta turística, sino que tiene más impacto contar una buena historia sobre él. Para Mendoza, la Vendimia es una gran historia y la Reina de la Vendimia, su embajadora. Ésta es una oportunidad que pocos destinos tienen y por eso considero que debemos aprovecharla.

Participando de ferias en las que me tocó promover los caminos del vino, además de notar el furor de las personas de fotografiarse con la Reina de la Vendimia, me encontré con muchos que se acercaban para conocer el significado de la Vendimia. Es ésta justamente la puerta de entrada, el instante en la que una persona nos regala una oportunidad de contarle qué hay detrás de nuestra fiesta, de hablar de nuestra tradición, nuestra cultura y al terminar la charla, una nueva semilla se sembró y tal vez el fruto sea un nuevo visitante a la provincia.

Hay reinas y reinas

Los medios de comunicación, las redes sociales y el ‘chimento’ en general se transforman en armas de doble filo. A veces, la búsqueda de clics en una nota atenta contra el verdadero significado del trabajo de una Reina de la Vendimia, y en esto no se puede culpar 100% a la representante, ya que generalmente se trata de una persona muy joven que se encuentra con un poder enorme en sus manos de un día para otro.

Es cierto que se trata “en gran parte” de un concurso de belleza, ya que el foco de atención de la candidata a Reina de la Vendimia está relacionado con aspectos estéticos. Es muy común, en su presentación escuchar datos como su altura, su color de ojos y demás atributos estéticos. Sobre este tema tengo una visión personal. Creo que es importante que nuestra representante tenga un aspecto estético agradable, porque en definitiva, es la imagen que nos representa, y sumado a los atributos (vestido, corona, cetro, etc.) llama la atención al público con esta “fantasía” de ser una Reina. Ahora, no todo es estético, y aunque parezca una frase trillada, estoy muy seguro que una Reina de la Vendimia es mucho más que una cara bonita.

He tenido la posibilidad de compartir el trabajo con distintas reinas, y con absoluta convicción afirmo que este año despedimos a dos increíbles representantes, tanto Giuliana Locoski (Reina Nacional de la Vendimia 2016) como Rocío Fuster (Virreina Nacional de la Vendimia 2016) han demostrado mucho trabajo y dedicación en cada una de las oportunidades que compartí con ellas, y creo que se llevan merecidamente muchas anécdotas, recuerdos, contactos y por sobre todo, mucho aprendizaje. En ellas encontré personas que sostenían su corona con impecable aspecto físico y al mismo tiempo, dos trabajadoras incansables. Nunca se les cayeron los anillos por ordenar folletos, armar un stand o levantar una caja. Si bien lo he dicho en broma a nuevas candidatas, creo de verdad que han dejado la vara muy alta y espero que este año, quienes resulten nuestras representantes puedan tomar estos aprendizajes por parte de sus antecesoras.

¿Sobre qué trabajaría más?

Dependiendo del Departamento que representan, cada candidata a Reina de la Vendimia tiene entre 10 días a 2 meses (aproximadamente) de preparación, ya que las fiestas departamentales se hacen de diciembre a febrero. En este tiempo tienen sus primeras experiencias en hablar en público, responder preguntas en entrevistas y transmitir la cultura de sus departamentos. Claro está que esa brecha tan grande entre la primera y la última elección departamental resulta un punto de partida distinto entre las candidatas.

La convivencia de las Reinas departamentales es tal vez la primer oportunidad de formar a todas las candidatas en temas que serán de gran importancia para quien resulte ser la Reina de la Vendimia. El primer punto de mejora en este tema tiene que ver con que debería preverse que la totalidad de las reinas departamentales estén ya elegidas antes de comenzar este proceso. Este año, algunas de las elecciones departamentales fueron posteriores al inicio de esta etapa, y eso implica que algunas candidatas no cuenten con parte de esa preparación.

No todo se aprende en 10 días

En esos días las candidatas se capacitan con talleres sobre Ceremonial y Protocolo, Defensa Civil, Cruz Roja, INADI, Historia de la Vendimia y Vitivinicultura, y Derechos Humanos. Sumado a eso, aprenden temas esenciales de folklore y degustación de vinos. Como si todo lo anterior fuera poco, participan de actos relacionados con la Vendimia, notas con la prensa y momentos de distensión. Por último, no nos olvidemos que son Reinas!, por eso sumemos también los tiempos de maquillaje, peinados, uñas, etc. En fin, si a todo eso le sumamos las tensiones de la elección, el conventillo, las familias, los novios, los chimentos de la prensa y los comentarios de las redes sociales, ¿cuánto puede una persona aprender en 10 días con este ritmo?

Es lógico que no sería viable una preparación mucho más extensa, ya que existe una agenda vendimial que respetar, y el hecho de que exista al menos esta experiencia considero es muy productiva. Ahora, ¿qué pasa el día después? A quienes resultan Reina y Virreina Nacional de la Vendimia se les cambia por completo el año. La agenda arranca temprano al día siguiente y tienen por delante 12 meses de actos, presentaciones, viajes, ferias, etc. Toda la teoría de 10 días se convierte en práctica y empieza el trajín. Considero que hay 2 temas sobre los que las Reinas deberían seguir formándose durante al menos unos meses:

  1. Oratoria. Es una de las herramientas a la que debería prestarse más atención. Una Reina de la Vendimia, como representante de la provincia, participa en múltiples presentaciones. Algunas candidatas que hemos tenido han sido brillantes, y otras tal vez podrían haber tenido más herramientas para generar impacto frente a una audiencia. Si bien tienen un curso de oratoria los días previos a la Fiesta de la Vendimia, considero que una vez electas, la Reina y Virreina deberían tener más entrenamiento para potenciar el alcance en cada oportunidad que tengan de hablar de nuestra provincia.
  2. Vinos y Enoturismo. Teniendo en cuenta que la Vendimia se relaciona directamente con el vino, y sumado a eso, el Turismo del Vino es una de las principales propuestas turísticas de nuestra provincia, sería muy provechoso potenciar esta comunicación a través de más cursos sobre degustación, conocimiento de nuestras regiones y la oferta enoturística de nuestra provincia.

Con esas dos herramientas, la Reina y la Virreina de la Vendimia pueden potenciar su accionar en cada oportunidad que tienen, desde una conversación en una feria, hasta un discurso protocolar en un evento.

Dar y Recibir

Para finalizar, hay un aspecto sobre el cual reconozco no tener mucho conocimiento y aprovecho para invitar a todos aquellos que quieran aportar un poco más a través de sus comentarios. ¿De qué forma se retroalimenta este sistema? ¿Hay alguna forma a través de la cual se devuelve a los sectores más necesitados de la industria?

Es muy lindo el espectáculo artístico de la Fiesta, en el que se celebra cada etapa de la Vendimia, desde la preparación del suelo, la siembra, la cosecha y el resultado final. Nos emocionamos al ver al tomero, el cosechador y todos los personajes que hacen este trabajo tan duro. Mi inquietud sobre este tema tiene que ver con lo siguiente: ¿Qué acciones se llevan a cabo durante el reinado que trabajen con estos sectores? Se me ocurre pensar en acciones sociales para dar educación a los hijos de los trabajadores de la viña, o bien, espacios donde puedan desarrollarse como niños, mientras sus padres trabajan es esta actividad tan demandante. Y repito, no tengo conocimiento sobre las acciones que se llevan a cabo, y de existir, sería muy interesante conocerlas.

Muchas gracias por compartir esta lectura, y como se dice en esta época…

¡Feliz Vendimia!

 

Éste es mi blog, Reflexiones y Aprendizajes sobre Turismo del Vino

Hola lectores!

Soy Gonzalo Merino, un entusiasta emprendedor en diversas áreas. He transitado por la comunicación del vino, el marketing digital, desarrollo web, teatro, improvisación, oratoria y otros tantos temas que llamaron mi atención. Hoy llevo algunos años enfocado en el Enoturismo.

Escribir mi propio blog era una de mis deudas pendientes. Más allá de la constante excusa de la “falta de tiempo”, pienso que no lo hice porque mis temas de interés eran tan diversos (vinos, marketing digital, teatro, oratoria, viajes, gastronomía, etc.), que no encontraba un foco de atención sobre el cual escribir.

Después de algunos años trabajando en Turismo del Vino, encuentro que es un tema fascinante del cual quiero aprender cada día un poco más. Me propongo que ésta sea la bitácora de mi experiencia personal en la búsqueda del entendimiento del Enoturismo.

Valga la aclaración: no me considero un gurú del tema, sino todo lo contrario, alguien que está en una etapa de aprendizaje permanente. Por eso, en mi blog escribiré desde el llano, con opiniones personales, que incluso pueda contradecirme a mí mismo con el tiempo. Este es un espacio de reflexiones y aprendizajes, con ganas de ser compartidos y debatidos.

Los invito a acompañarme en esta aventura y compartir también sus ideas a través de sus comentarios.

Salud!